Acabo de leer este artículo de  Carmen Galiana, licenciada en Farmacia y experta en nutrición que me ha encantado, ya que es lo que les digo yo a mis clientes en NutraDiet.
Me parace muy ameno y de fácil lectura. Creo que os puede interesar…

“En España se diferencia un sándwich de un bocadillo en que el primero está hecho con pan de molde y el segundo con pan de barra o con un panecillo entero, es decir con pan tradicional.

Las diferencias entre estas 2 clases de pan radican, como todos sabéis, en su aspecto, su textura y sobre todo su composición.
El pan de toda la vida está hecho de harina de trigo o de cereales variados, sal cada vez en menor cantidad, agua y levadura fresca llamada también levadura de panadero.

Al pan de molde, además de estos ingredientes le añaden distintas cantidades de grasa y muchos más ingredientes, entre ellos azúcar…, para que sea más palatable, más blando y menos perecedero, conservándose en buen estado durante más tiempo, pero su uso y abuso, sobre todo por parte de los niños puede tener diferentes consecuencias nutricionales.
Al añadirle grasa en mayor o menor cantidad, y de diferente calidad, se aumenta su contenido calórico, es decir que a igualdad de peso “engorda” más que el pan tradicional, aunque como tiene un aspecto más liviano puede inducirnos a error.
Todos están hechos con harinas muy “desestructuradas”, incluso los integrales, y su energía se absorbe por tanto muy rápidamente, saciando muy poco y solo de momento.

Pero el pan de molde está muy rico, está siempre a mano, es muy cómodo, está siempre blandito ¡¡demasiado!!…
Y si ya estáis acostumbrados a tomar a todas horas pan de molde, o lo que es peor habéis acostumbrado a vuestros hijos desde pequeños, ya solo querrán esta clase de pan, y muchas veces hasta “sin corteza”, el colmo del sibaritismo.
No habrá manera de que coman y mastiquen el pan normal, y ya sabéis que muchos por no masticar suficientemente ¡no desarrollan su mandíbula!, lo que es una tragedia para el día de mañana.

El pan de molde que no especifica el aceite añadido, sino que simplemente dice “aceite vegetal” está hecho con aceites vegetales muy saturados como el de coco y palma.
Cuando están elaborados con aceite de oliva o de girasol, el fabricante ya se encarga de aclararlo.

El pan de molde no debería consumirse a todas horas, pues salvo los que son “100 por 100 naturales”, ¡y ya era hora!, tienen un montón de aditivos, muchos de los cuales podrían suprimirse si la población supiera que se puede congelar sin problemas, dentro de su misma bolsa, prolongando así mucho más su fecha de caducidad.
Y cuando se necesitan solamente unas rebanadas, se saca el paquete entero, se separan con un cuchillito pequeño las que se van a utilizar que pueden estar algo “pegadas” entre sí, y el resto vuelve a guardarse en el congelador.

Este pan 100 por 100 natural, el mejor, no lleva ningún aditivo, mientras que otros según su calidad pueden tener 3, 4 y 5 y en general más los que además no llevan corteza pues son más perecederos, como sucede con los alimentos Light.
En este caso la corteza, aunque sea muy finita, les protege y se endurecen y enmohecen más despacio.
Es curioso que las grandes cadenas de supermercados tienen todas ellas este pan de molde 100 por 100 natural, pero el que elaboran como marca blanca sigue llevando muchos aditivos, aunque lleve una buena grasa ya que casi todos se han “apuntado”al aceite de oliva.

En cuanto al pan de molde de larga duración, no sé si lleva mucho o poco en el mercado pues no adquiero ya ninguno, prefiero el pan tradicional multicereal, pero para que dure más lleva, como es lógico, más conservantes, ¡¡ hasta 6!!.

Habría que promocionar el bocadillo de toda la vida, pero el pan de molde es un gran negocio y por ello se puede permitir el “lujo” de hacer en la tele anuncios millonarios, cosa que no puede hacer el pan tradicional cuyo consumo baja cada año.
Y ni siquiera el que se anuncia como cien por cien natural es más sano que el pan normal, es bastante más sano que los demás, pero nada más.

Mi consejo es que se tome pan de molde solo de vez en cuando, casi como una fiesta, primando siempre el consumo del pan tradicional.
Si os acostumbráis a tener siempre en el congelador pan normal, el que más os guste, aunque debería ser multicereal, cortado en trozos como de ración, descongelarlo en el microondas es cuestión de segundos y si lo tostáis después nadie adivinará que ha estado congelado.
Y no solo el pan de molde se puede tostar con facilidad, sino también el pan tradicional, y otro día hablaremos de cómo hacerlo sin dificultad …”

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